domingo, 11 de marzo de 2012

El día que el Recreo, Nietzsche, el super hombre y R se tomaron un capuchino, sin verse y sin discutir al respecto.

No se trata de darle peso a tu maravillosa obra nietszche para que venga a aplastar la mía, sé que sufriste por amor a pesar de desearlo y de declararlo en cada palabra y en cada instante de tu vida, perdona, pero creo en el como tu, así que ya tengo suficiente para que des paso aparte y te poses en el margen de mi camino, para que no obstaculices con tus sabidurías las mías.


No se trata de recordar como maltrataste mis ilusiones al llamarlas "ilusiones" con menosprecio, mirandolas difusas en mis ojos desde tu sobrado vacío de ellas, tampoco se trata de que me arruines el café solitario luego de los besos suaves de un domingo ceniciento...


No, no, rubyta, termina de marchar sobre tus pasos y de dar esas vueltas confundidas, no temas, aquí espero en el silencio de la intuición, la tuya, la de tu piel y tu calma, tu propia dicha hecha aroma y caricias, tu propia dicha comprensiva y sublime, que te espera junto contigo para abordarte en este presente seguro de ti y de esos pasos enormes que das, tranquila, no hay soberanas metidas, solo necesarios agridulces, que se anularán  al verte desde aquí convencida de tu gloria alcanzada, al no poseer nada y saberlo, entenderlo y saborearlo.


Anda, tropieza las veces que sean necesarias, no temas a tus reflejos en las vitrinas, todos hemos de vernos allí, pues no habrá diogenes sin un barril, ni tampoco habrán textos escritos sin una vida cundida de recuerdos puestos en obras, en fabulosas pinturas, en sinfonías maravillosas, en viajes largos y perpetuos, en comidas sencillas en terrazas vacías y en deliciosos vinos, marca en mi espalda...no habrá reflexión sobre la nada, porque no existe dicha mujer, ni desnuda ni vestida, no existe un preconcebido que te supere, no existe una desdicha solo por nacer....tan solo existen las elecciones, esas que le ponen nombre sin nombre a tu único y exclusivo color, solo existen los brazos arriba para otra intensa respiración, existe el girar mi mentón al frente y fortalecerme, imaginando al super hombre afirmar con la inclinación de su rostro,  tomando del cacho a mi propio destino para pulverizarlo en mi mano y volverlo como, yo, como mi obra, mi obra contigo conmigo, ruby....pulverizarlo para que baile contigo, viento, y duerma en el rocío....


Y sigo, viendome, como saboreo el capuchino, como respeto al entorno por posicionarse aún con mi dedo señalandolo alguna vez como ínfimo, ahí, tan respetuoso conmigo.


Y ya vez.......
Lo corroboro nuevamente al dar click en "publicar entrada"..
Habla de mierda y luego lávate la boca, porque eso comes, y si es por ti, seguirá sabiendo a estiércol, ya por mi, hoy sabe a acelgas.....








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