Algunas veces es una decisión propia sentirme mal. Es una necesidad de bajar la
cara y encontrarme conmigo misma como todas las mil veces anteriores. No es
cosa de masoquismo o de depresión por gusto, es solo un pesar por el todo. Me
siento y pienso en esto, en como son las cosas, en la gente ahí afuera, en la
música y el eco de ella...
Muchas de las razones por estos estados de ánimo se deben a externos, pero que
puedo hacer?, están allá pero muy dentro de mí. Claro, cada vez que se juntan
más pequeñas decididas tristezas exteriorizo el peso de ellas en mí. Así que poco a poco
como con una pala las voy sacando del terreno. Quizá es por eso que decido
sentirme así, para no negarme mi realidad, esta de querer desplomarme sobre un
teclado barato a pensar en cómo sería si...o más bien en como es y ya.
Me consuelo fantaseando mis deseos. Fantaseando e imaginándome bajo el sol que
me encanta. Detrás de mis sonrisas mas mías...mas de mis intensos momentos.
Y siento como si poco a poco con la decisión de sentirme así irónicamente me
fortalezco, pues no me caigo a mentiras de caretas divertidas y de fiestas de la
boca para afuera, al contrario, escojo mi espacio, escojo mi música y
simplemente me doy. Sin tranca, sin pensar mas...me canso de pensar y solo
estoy. Estoy sintiendo, recordando sin dar la vuelta. Solo diciendo: allí, él,
fue, así, ja_ja, no, si, si, uhmmm....suspiro, mirada...otro instante mas.
Y juego con mis manos, a sentirlas mientras llega un sentir. Juego con mí
cabello, a enrollarlo entre mis dedos...juego con el silencio y lo burlo en
medio del mío que aturde mi nada detrás de los ojos, ojos cerrados y apretados,
cansados....
Y ya paro la música. Será que pare esto también.

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