Si hubiera un tiempo definido...
Si existiera la verdad escondida detrás de las puertas...
Si hacernos fuera tan fácil como haber nacido...
Si nos garantizaran risas eternas, cielos estrellados y brillantes...
Si caminar no doliera luego de días subiendo cuestas...
Si amar fuera para siempre.
Todo sería tan simple que no habría necesidad de abrir los ojos..
Todo sería un sinsentido al darnos cuenta de su ínfima nobleza...
Pero hay dos caminos, el de hacerlo o el de no hacerlo...
Y yo lo siento, cobarde, pero mis manos están llenas de barro, no tengo espacio para encogerme contigo..
No hay muerte sin muerte amigo, ni hay vida con muerte...
Lo que si hay es muertos en vida, como tu, como yo casi fui un día..
Ahora solo estoy yo y mi destino, mío, que no es la vida, es mí vida...
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